Las crisis financieras son eventos que se producen en ciclos de distintos períodos, lo cual esta demostrado por el comportamiento similar de diferentes variables en cada uno de ellos. Existen dos tipos de crisis, el primer tipo es de carácter sistémico que afecta al conjunto del sistema financiero y la economía. Éstas se caracterizan por una rápida y fuerte contracción del crédito y por su alto costo económico. El segundo tipo de crisis es de carácter más limitado y afecta solo a una parte del sistema financiero.
La primera crisis financiera de la que tenemos conocimiento fue la Crisis de los Tulipanes a mediados de la década de 1630, en Holanda. Desde entonces las economías de mercado han sufrido crisis financieras recurrentemente. La más conocida internacionalmente, desde luego, fue la crisis de 1930 que, como la actual, tuvo su origen en una excesiva expansión del crédito en los EEUU.
Desafortunadamente, las crisis financieras son relativamente frecuentes. Según el FMI, desde 1970 han ocurrido 124 crisis sistémicas en todos los continentes, incluyendo a varios países desarrollados como España en 1977, los países nórdicos a principios de la década de los ´90, Japón en los ´80 y Corea en 1997. Esta última dio origen a la llamada Crisis Asiática de fines de los ´90.